Monotributo: El Socialismo propone suspender el aumento retroactivo del primer semestre

El diputado nacional del Bloque Socialista, Enrique Estévez, presentó hoy en el Congreso un proyecto de ley para resolver la situación de los monotributistas ante el aumento retroactivo que aplicó el Gobierno Nacional.

El diputado nacional y también Secretario General del PS Santa Fe propuso que el mismo rija a partir de julio. De esta forma, se busca solucionar un problema que afecta a más de 3 millones de personas inscriptas en el Régimen Simplificado para Pequeños Contribuyentes.

“En esta crisis sin precedentes, donde se junta la cuestión sanitaria con la económica y la social, tenemos que ser muy cautos, serios y responsables. El Gobierno Nacional no puede asfixiar de esta manera a los trabajadores y trabajadoras monotributistas”, recalcó Estévez, y agregó: “El Ejecutivo debe condonar esa deuda fiscal que solo ahoga a trabajadores independientes y pequeños empresarios”. 

“Se busca solucionar un problema que afecta a más de 3 millones de personas inscriptas en el Régimen Simplificado para Pequeños Contribuyentes”.

Asimismo, desde el Socialismo buscan apoyar a aquellos sectores afectados por las medidas de restricciones. “Hay sectores que siguen afectados aún hoy por las medidas de cuidado, tal es el caso de las industrias culturales y los sectores gastronómicos”, aclaró el legislador nacional y dijo que “la propuesta es eximir a dichos sectores del pago de las obligaciones del monotributo durante todo el primer semestre de 2021”.

A la par, el proyecto también prevé para las otras actividades que para el primer semestre operen de modo “excepcional” los montos vigentes al 31 de diciembre de 2020 para todos los valores estipulados. Además, la Administración Federal de Ingresos Públicos deberá, por única vez, volver a categorizar a los pequeños contribuyentes adheridos al Régimen Simplificado.

Desde el Socialismo aseguran que con esta iniciativa se busca darle “aire” a los monotributistas en este contexto de pandemia. “Creemos que, lejos de dinamizar la economía y seguir dando incentivos a la producción y al empleo, el Gobierno Nacional con esta medida está priorizando los fines recaudatorios”, opinó el legislador socialista y ejemplificó con su provincia: “Es como el Gobierno de la Provincia de Santa Fe, que en vez de darle apoyo a los sectores productivos, cooperativas y trabajadores de diversas disciplinas, elige guardar la plata en un plazo fijo en un banco”.

Ni una menos: el grito que cambió la historia

A seis años del primer “Ni Una Menos” repasamos el acontecimiento que fue un antes y un después en la historia de los feminismos en Argentina y reflexionamos sobre lo logrado y la continuidad de la lucha. 

Un 3 de junio del 2015 miles de personas formaron parte de un hecho que marcó un antes y un después en el desarrollo de los feminismos en Argentina. “Ni Una Menos” fue el nombre elegido para un colectivo de protesta que se oponía a la violencia de género y a la consecuencia más grave y visible, el femicidio.

Justamente, el femicidio de Chiara Páez en la provincia de Santa Fe fue el detonante de la primera convocatoria, y junto a su nombre podían leerse miles más en los carteles que llenaron las plazas de más de 80 ciudades de todo el país. 

Con el correr de los años, las consignas feministas fueron ocupando un lugar más preponderante no solo en nuestro país. Aquella primera concentración fue también el detonante para que el grito colectivo del “Ni Una Menos” se masifique en manifestaciones en Latinoamérica, Europa y Asia. 

Al margen de la reacción de las instituciones, ese hecho historico acrecento y alimento el activismo feminista y se constituyó el desencadenante de un gran cambio social. Aquel 3 de junio se abrió camino a una marea feminista que no paró de crecer, pero las cifras de mujeres asesinadas por el hecho de ser mujeres tampoco se detuvo.

 

Un grito en boca de todas

El “Ni Una Menos” le dio una mayor visibilidad a los reclamos que el movimiento feminista y de las disidencias venia sosteniendo desde hacia años y significó un gran impulso para que la agenda de los feminismos adquiriera un lugar central dentro del debate público. 

La magnitud de lo sucedido esa tarde del 3 de junio de 2015, fue absolutamente inesperada y transformó el curso de la historia. “Ni Una Menos” se convirtió en el lema de una generación, posibilitado por el poder de la masividad. 

 

Impactar en la vida real

En este recorrido algunas demandas se convirtieron en políticas públicas.  En 2015 se promulgó la ley de defensa gratuita para las víctimas de violencia de género, que todavia no pudo aplicarse integramente en el pais, la  Ley Brisa, sancionada en 2019, normativa que obliga al Estado a reconocer a los hijos e hijas de las mujeres víctimas de femicidio como víctimas colaterales o generacionales, la conquista del Aborto Legal, Seguro y Gratuito, y la Ley Micaela, que establece la capacitación obligatorio sobre violebcia de genero para todas las personas que se desempeñan en la función pública en los tres poderes del estado. 

El “Ni Una Menos” también fue fundamental en la visibilización de los transfemicidios y trasvesticidios y en el reclamo de políticas en contra del odio y discriminacion a lesbianas, trans, travestis, bisexuales y no binaries y sacó a la luz otros tipos de violencia machista que estaban silenciados y a veces naturalizadas, como el acoso, los abusos sexuales y la discriminación laboral.

 

Lo que falta: una Ley de Emergencia en Violencia de Género. 

Si bien han ocurrido algunos avances, todavía quedan disputas por dar y mucho por hacer en términos de la lucha por una mayor igualdad. 

El 2020 nos encontró atravesando una pandemia, y en gran parte del año un aislamiento social y obligatorio, el cual agravó la situación de muchas personas en el país.

El fin a la violencia de género y la declaración de la emergencia en la problemática, garantizar a las víctimas el acceso a la justicia, la publicación de estadísticas oficiales de víctimas de violencia de género, la implementación de la Educación Sexual Integral y la protección de las víctimas con el monitoreo electrónico de los victimarios son reclamos que aún hoy tienen vigencia.

 

Cifras alarmantes

Un informe de MuMalá (Mujeres de la Matria Latinoamericana) difundido esta semana, registró un total de 94 femicidios en lo que va del año en Argentina, entre ellos 15 vinculados y 4 trans- travesticidos, lo que significa una cada 38 horas. Además en 2021 se cometieron 143 muertes violentas de mujeres, travestis y trans, lo que registró una cada 25 horas, según el informe.  

En este contexto, MuMalá y Mujeres Socialistas, junto al Diputado Nacional Enrique Estevez presentaron en el mes de marzo en el  Congreso de la Nación un proyecto de ley para declarar la emergencia en violencia de género en todo el territorio nacional.

El proyecto propone, en primer lugar, incrementar el presupuesto asignado al Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad de la Nación y agrega en su articulado la necesidad de capacitaciones obligatorias en la temática de género, la adopción de protocolos de abordaje y seguimiento a integrantes de fuerzas de seguridad que ejercen violencia de género, que incluyan el retiro de arma, así como un Plan Nacional de desarme en la sociedad civil.

Además, incluye una asignación económica especial para las personas víctimas de violencia de género que se encuentren en situación de vulnerabilidad social y no posean recursos económicos suficientes para su subsistencia.

A seis años del primer “Ni Una Menos”, tenemos en claro que la deuda es permanente y también nuestro trabajo. Desde el aborto al trabajo doméstico, desde la lucha cotidiana hasta la lucha contra los femicidios, estamos en una revolución contra el patriarcado.